Notícias / Notícias do Sector

El sinsentido absoluto: ¡pagar por producir energía!

19 May, 2015 | Publicado en Notícias , Notícias do Setor

Todavía no entendemos porqué los productores de energía tienen que pagar a los consumidores. ¡Es un absurdo total!
En la Península Ibérica sólo hay dos estaciones, una formada por el casamiento del otoño y el invierno, durante la que ventosas borrascas cruzan el territorio, y otra surgida por el maridaje de la primavera y el verano, en la que el sol avasalla desde las alturas y son pocas las nubes que osan desafiarle. Indudablemente, los almanaques no dicen eso, y el reloj biológico tampoco, aunque cada vez haya más dudas al respecto por el cambio climático, pero la bipolaridad climática española es incuestionable desde una perspectiva energética.

Si la luz baja en otoño y en invierno es porque el viento y el agua impulsan las palas de los aerogeneradores y las turbinas de las centrales hidroeléctricas, y éstas ofertan su energía muy barata en el Mercado Mayorista de la Electricidad –también llamado pool–, provocando que el precio final que pagamos todos los consumidores sea más bajo que si la energía se hubiera producido con gas o con carbón. De hecho, muchas instalaciones ofertan directamente a precio cero, porque su retribución la perciben con un precio regulado por el Gobierno al margen del pool.

Y si sube en primavera y verano es porque hay menos viento y menos agua, con lo que no hay generación renovable suficiente y tienen que operar el gas y el carbón. La nuclear –por si alguien tiene la duda–, normalmente opera siempre; las centrales atómicas sólo se detienen para recargar el combustible o de forma no programada, lo cual siempre es una mala noticia.

La cosa, no obstante, podría ser distinta si tuviéramos más energía solar que recogiera el testigo que dejan la eólica y la hidráulica cuando llega el buen tiempo, porque ésta tampoco tiene unos costes de operación elevados y, por lo tanto, oferta su energía muy barata, normalmente también a precio cero. Pero, por desgracia, no es así: este y el anterior Gobierno decidieron que en España ya hay demasiadas renovables y frenaron en seco su desarrollo hace unos años. Por eso sube el precio del pool cuando brilla el sol: no es que la energía solar sea cara, es que hay poca y tienen que operar las fuentes fósiles para garantizar el suministro eléctrico.

Fuera de España no sucede lo mismo. En Alemania, que no es famosa por lo destellante que allí es el astro rey, hay más energía solar que en cualquier otro país del mundo. Y allí siguen creciendo en renovables –han decidido cerrar sus centrales atómicas dentro de unos años, con el cambio de década, y se plantean hacer otro tanto con el carbón–, de modo que, cuando llega el buen tiempo, las plantas solares se ponen a producir de lo lindo.

De hecho, tanto produce la solar que trastoca el funcionamiento del pool germano y pone en evidencia lo absurdo que es el modelo marginalista, que también es el que opera en España, con ligeras variantes. Aquí se ha dado el caso de que el precio del pool es cero en momentos con mucho viento y mucha agua, pero allí –precisamente por esas pequeñas variantes– se llega al extremo de que el precio es negativo, lo que quiere decir, ni más ni menos, que los productores de energía tienen que pagar a los consumidores. Precio negativo durante ocho horas seguidas.

Así pasó el pasado 15 de abril. La energía fotovoltaica volvió a batir su récord de producción, con 27,7 GW producidos simultáneamente al mediodía, y el precio del pool estuvo entre los -1 €/MWh y los -1,1 €/MWh entre las 13.00 h y las 15.00 h. Una semana antes, la combinación de eólica, solar y otras fuentes renovables provocó que el precio fuera negativo durante ocho horas seguidas, llegando a caer hasta los -79,9 €/MWh, según los datos de la agencia Bloomberg.

Los consumidores alemanes se frotan las manos: no sólo avanzan hacia un sistema energético limpio y seguro, sino que, además, les sale muy barato durante los fines de semana, en que la demanda baja y casi toda se cubre con renovables; en la potencia económica centroeuropea ya se habla de que los precios ridículos o negativos pueden pasar a ser algo normal.

Pero ese camino lleva a cubrir por otras vías los costes de generación, transporte y distribución, al margen del mercado. Por lo tanto, ¿tiene sentido mantener el pool marginalista, con alta penetración de renovables, sin cambios? ¿Alguien piensa que puede ser válido un sistema de fijación de precios en el que los fabricantes no sólo pagan para fabricar el producto, sino que también pagan para que alguien se lo quede? Que me lo expliquen, por favor

Fuente:  www.ecoticias.com

CLUSTER DE LA ENERGÍA DE EXTREMADURA 2014
Política de Privacidad  |  Mapa del sitio web